12 may 2009

¿El honor se repara a nuevo?

Días pasados encontré un mensaje interesantísimo, escrito por el Dr. Julio Iribarne – a quién lamentablemente no conozco-, aconsejando la reforma de de legislación en torno al tema difamación, ofensa del honor y su reparación (1).

Hace algunos años circuló por Internet una parábola que contaba como un padre le daba a su hijo un martillo, clavos y una tabla, le decía que clavara un clavo en esa tabla por cada mala acción que realizara y que quitara uno por cada buena acción, estableciendo un plazo de una semana para que el hijo le mostrara la tabla para ver cual era la situación. Cumplido el plazo, el hijo se acercó orgulloso a su padre y le mostró la tabla mientras decía:
- ¡Papá! ¡Mira: no tiene ni un solo clavo!!
A lo que su padre respondió:
- Es cierto hijo, pero los agujeros permanecen …

No voy a insultar la inteligencia del lector explicando esta parábola, lo que voy a hacer es preguntar: ¿El honor se repara a nuevo? O ¿No quedan agujeros en el honor? Y además:
¿Si una persona calumnia a otra, cuando es condenado el calumniador, el honor del calumniado queda como nuevo?

Si los duelos eran una manifestación de barbarie, los juicios por difamación como están planteados, son la manifestación de una sociedad timorata incapaz de resolver sus problemas internos de una forma efectiva, ya no para “reparar a nuevo” el honor de sus integrantes, sino siquiera para evitar que cualquier zanguango (2) malintencionado ande metiendo clavos en el honor de nadie.

El Dr. Iribarne tiene razón: es imprescindible reformar la legislación actual sobre el tema, pero ¿quién la va a reformar? ¿este Parlamento? ¿o tendremos que esperar otros legisladores?


Referencias:

(1) El mensaje completo se puede ver en:
http://www.elpais.com.uy/04/11/30/ecos.asp?mnunot=ecos

(2) Indolente, embrutecido por la pereza, desmañado, torpe
(http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=zanguango)

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