Ayer escuchaba las noticias y sentía una mezcla de alivio y renovada preocupación.
Es que las lluvias del fin de semana han aliviado la sequía que estaba sufriendo el país, pero han avivado otro problema: el dengue.
Pareciera que así como hay una doctrina del terror, otra de la fé y hasta de la angustia o la incertidumbre, hay una cuya denominación desconozco que lleva a nuestros gobernantes -con la complicidad de los medios- a contarnos las cosas horribles que nos pasan y lo maravillosos que son ellos.
Es sistemático, pero las noticas siempre son una mezcla de desgracias inevitables y maravillas gubernamentales ...
No se, yo soy practicante de la doctrina de la desconfianza ...
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